Nuestro enfoque inicia con un análisis profundo de la situación actual, observando tanto el entorno externo como los factores internos de la organización. Identificamos las competencias existentes, los recursos disponibles y los actores clave que pueden impulsar o apoyar los cambios necesarios.
Posteriormente, avanzamos a una fase de generación e ideación de opciones. La limitada disponibilidad de recursos exige pensar de manera estratégica, por lo que exploramos alternativas que permitan lograr el mayor impacto posible.
Superada la etapa creativa, pasamos a definir y discutir los criterios de evaluación que servirán para seleccionar la opción que mejor responda a las necesidades y objetivos establecidos.
Concluida la evaluación, procedemos a la elaboración detallada de la opción elegida, asegurando que los interesados comprendan a fondo su alcance y las implicaciones del cambio.
Finalmente, formulamos la estrategia y la integramos al proceso de gestión, vinculando a las personas clave para facilitar la implementación y asegurar la sostenibilidad del cambio.